SINDONI VEGETALI

 

about

Los Sudarios vegetales son una forma de desapego de la dimensión espacio-temporal y, gracias a ella misma, de observación de la ocurrencia natural que se manifiesta en el lienzo de una manera fenomenal. A través de la técnica de impresión vegetal, encierro dentro de los lienzos el material vegetal que, en el lapso de un largo tiempo de contemplación, sondeado por fuertes variables que influirán en el resultado, absorberá la impresión y el color del material contenido en él, convirtiéndose en pieles de una naturaleza que ahora existe y mañana ya no, en un cambio silencioso y continuo de colores vibracionales. Estos últimos trabajos se presentan en una serie de Sudarios que desde el pensamiento quieren fluir hacia un lenguaje simbólico y visual con el concepto de piel convirtiéndose en columna vertebral, complexión y epidermis bajo un microscopio. Columna vertebral como soporte de nuestro ser, sólido pero flexible, soporte del órgano de los pensamientos. Puente de línea vertical entre los tres niveles. La piel como una representación del yo psíquico que existe mientras una envoltura corporal garantice su individualidad. La integridad de la piel. Piel que, como en el mito de Marsyas, puede sobrevivir como contenedor, siempre que mantenga su continuidad, y puede sobrevivir a sí misma como un símbolo de la continuidad del ser fructífero. Sudarios como en el lenguaje común se establece, es uno sólo el sagrado, el símbolo del hombre en el centro del mundo. Sin embargo, Sudarios hay muchos en el mundo vegetal a modo de disipar la primacía inexistente. Tan inexistente como los rastros que en algunos de mis lienzos cambian a la luz del sol hasta que dejan en la superficie solo aquellos que han sido los signos más intensos que el tiempo ha afectado haciéndolo intrínseco. En esta serie de mortajas, el componente principal ya no es la huella sino la ausencia de ella, en un movimiento inverso a la creación que en un círculo espiral se convierte en destrucción, lo que a su vez crea un nuevo tipo de creación. Así, veremos una superficie de lo ya sucedido, una imagen fija en la que el proceso ha llegado a su fin. Es esta fugacidad de los Sudarios lo que nos acompaña en la belleza de la impermanencia, el cambio continuo y conmovedor de la naturaleza, en un color que existe hoy, mañana es diferente, quizás pasado mañana ya no es: el recuerdo de un pasado convirtiéndose en un lienzo que incluye su narración histórica.

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artista

Gaia Bellini nació en Bardolino, en las colinas del lago de Garda, en 1996. Desde muy joven estudió acuarela en un taller de una aldea. Una vez completado sus estudios y después de pasar un año en América del Sur, durante el cual pudo ver y estudiar las distintas técnicas de formación de colores proveniente del mundo vegetal, regresó a Italia donde se graduó de la Academia de Bellas Artes de Venecia en Artes Visuales. Paralelamente, siempre fue amante y observadora cuidadosa de la naturaleza, profundiza el estudio de las Plantas tintóreas y la impresión botánica, llegando a encontrar su figura poética que se expresa a través de lo que llama Sudarios vegetales: lienzos pictóricos que buscan armonía y delicadeza en la tela que, envuelta en crisálidas, se dejará impresionar con el tiempo dando forma a la sensibilidad estética deseada, entre la investigación consciente y el descubrimiento.